Raíz
Galerías
La Cárcel. Segovia Centro de Creación
2011








Installation executed for one of the cells of Segovia’s provincial prison. The jail was closed in the year 2000 and since has only been utilized as scenario in several films, although the building has a strongly marked historical and emotional character.
An elm suffering from the Dutch elm disease is placed running through two of the prison’s floors. The lower trunk and roots go down, from the vaulted ceiling of one of the cells into the one immediately below, in the adjacent lower floor.
The roots of this, terminally ill, organism, proceed to grow imperceptibly towards a small pond of water located very close and under the tree vegetal structure, for the duration of the installation.

It is a work that approaches the underlying logic of every form of ruin.
The jail itself, in a derelict state on its own, transmits a temporary sensation. The very state of ruin articulates a given order between man and time, between architecture and nature: the present seems to encompass the past whilst at the same time the past seems to dictate the present.
The project deals with the parameters that coexist and form the concept of ruin -time and space- recreating a logic in which another rational order could exist, vegetable tiles, grass on the walls, water in the closets. The installation pretends to quantify time in its relationship with the order inherent with the space, unveiling it by means of a vegetable being that modifies its physical entourage by way of a tempo marked by natural pulses, thus establishing a new, different and fluctuating relationship.
Instalación para una de las celdas de la antigua prisión provincial de Segovia, cerrada desde el año 2000. El edificio, impregnado de una fuerte carga histórica y emotiva, sólo había sido utilizado desde entonces como escenario cinematográfico.
Un olmo, enfermo de grafiosis, se sitúa atravesando dos plantas de la prisión; el tronco y las raíces descienden, desde el techo abovedado, a la celda de la planta inferior.
Las raíces de esta formación terminal avanzan imperceptiblemente, durante el tiempo que dura la instalación, hacia una pequeña cantidad de agua depositada a escasa distancia bajo la estructura vegetal.


Trabajo que aborda la lógica subyacente en toda forma de ruina.
El interior de la cárcel, en un evidente estado de abandono, transmite una cierta sensación temporal. El estado de ruina articula un determinado orden entre el hombre y el tiempo, entre la arquitectura y la naturaleza: el presente parece poseer el pasado y al mismo tiempo el pasado parece configurar el presente.
El proyecto gira en torno a los parámetros existentes en el concepto de ruina -tiempo y espacio-, recreando una lógica en la cual el abandono pudiera tener un orden racional: azulejos vegetales, hierba en las paredes, agua en los armarios. Se pretende cuantificar el tiempo en relación al orden espacial, concretándose en una forma vegetal que modifica el entorno físico a través de una medida temporal marcada por pulsiones naturales, estableciendo un orden de relación distinto y fluctuante.